¿Por qué le cuesta tanto a un cliente propietario fidelizarse contigo?
En donpiso Retiro tenemos la respuesta, y es más simple de lo que tal vez creíais.
Es tan sencillo como “ganarte la confianza del propietario”.
Lograr que crea en ti, que se sienta muy cómodo y respaldado por ti.
Para ello, basta con mantener de manera muy frecuente una comunicación abierta, fluida y sobre todo, transparente.
Que lo que le digas tenga consonancia, que te sientas muy seguro de lo que dices y además, que todo sea verdad.
En el momento actual y debido a la incertidumbre que nos aqueja, no podemos quedarnos paralizados por el miedo a enfrentarnos a un cliente propietario.
No hay nada que temer. La clave está en observar antes que nada para adquirir una visión lo más acertada posible de cómo se está moviendo y de cómo se pronostica en un futuro a mediano plazo el mercado inmobiliario.
¿Por qué?
Pues para transmitir de la forma más precisa lo que creemos que está pasando y lo que va a pasar.
No se trata de ser adivinos. La pandemia nos ha tomado por sorpresa a todos y hay dudas que tal vez no sepamos aún responder.
Pero como dijimos antes, tienes que mostrar seguridad y mantenerte consecuente con tus argumentos ante tu cliente. Por tanto, podemos hacer un estimado y, en caso de no conocer bien una respuesta, decir con toda sinceridad que no lo tienes del todo claro, pero que lo vas a investigar para solucionar su duda cuanto antes. Y eso sí: HAZLO.
No te inventes historias que ni tú mismo te crees sólo para complacer los oídos del propietario. La honestidad en la sociedad actual es un valor de agradecer, Y MUCHO.
Ir a lo tuyo intentando engañar a tu cliente, no sólo le generará desconfianza, probablemente jamás volverá a confiar en ti.
Nos encontramos en estos momentos frente a un escenario muy cambiante, por lo que hay que adaptarse a los cambios que también nuestros clientes están viviendo.
Debemos conocer sus necesidades y sus preocupaciones y centrarnos en ellas.
Es el momento de presentar soluciones reales y bien documentadas, ajustadas a sus necesidades concretas. A esto se le llama CUSTOMIZAR o PERSONALIZAR. Cada cabeza es un mundo y cada inmueble y su dueño, también. Y cada uno precisa de un trato diferente.
En conclusión, comunicar, hablar, de forma sincera y transparente, la información que cada cliente requiera para su necesidad, en especial en tiempos difíciles.







