La calidad del aire de tu casa empeora un poco en los meses de invierno. El aire frío te hace mantener las puertas y ventanas cerradas para evitar que entre la corriente y también te hace pasar más tiempo dentro de casa. Cuando esto sucede es importante mantener limpio el aire para evitar la concentración de virus, bacterias y otros elementos que te puedan perjudicar a tu familia y a ti. A continuación te mostramos cuatro maneras para lograrlo.
1. Abre una ventana.
2. Consigue algunas plantas de interiores.
El cultivo de plantas de interior es una forma excelente de purificar el aire. Las plantas de interior son la mejor solución para hacer que circule más oxígeno en tu hogar. Puede reducir los niveles de monóxido de carbono, formaldehído, xileno y benceno agregando a la vez decoración a tu entorno. Algunas de las plantas más recomendadas para este propósito incluyen el lirio de la paz, la hiedra inglesa, la planta de serpiente, el crisantemo, la hiedra del diablo, la dracaena, la gerbera y la palma de bambú. Debes tener en cuenta que cuando no se atienden con regularidad, las plantas pueden desarrollar moho. Además, asegúrate de verificar si alguien con quien compartes la casa es susceptible a las alergias a las plantas.
3. Difusores de aceites esenciales.
Algunos aceites esenciales son excelentes para limpiar el aire del hogar. Los aceites de eucalipto, romero y clavo reducen las bacterias y los ácaros del polvo. Los aceites de menta, manzanilla, lavanda, albahaca y árbol de té también son magníficos. Huelen muy bien y mejoran la calidad del aire en la casa sustancialmente.
4. Cocinar con aceites de bajo humo.
Si cocinas en casa con frecuencia, el aire estará más ahumado. Puedes encender el extractor pero también te recomendamos usar aceites de bajo humo . Los aceites de bajo humo como el aceite de oliva virgen extra se queman más rápido, sin embargo aceites de alto humo como canola, girasol, cártamo, maní, aguacate y maíz son menos recomendables. Reducir el uso de estos últimos disminuirá las impurezas en el aire. Cuando cocines, asegúrate, repetimos, de encender el extractor o abrir la ventana de la cocina para que circule el aire. No solo protegerás tu salud, sino que también evitarás que los olores de comida y humo penetren en tu ropa.
Esperamos que estos sencillos consejos se sean de mucha utilidad para mejorar tu salud y tu calidad de vida durante los meses invernales.








